El control de asistencia municipal se reparte entre un reloj de marcaje que exporta un archivo, una planilla que alguien cuadra a mano cada mes y una carpeta de permisos en papel. La discusión de fin de mes —quién marcó, quién tenía permiso, cuántas horas extraordinarias corresponden— consume días de Recursos Humanos y termina en un correo con adjuntos.
Jornada junta las tres piezas: la marca, la jornada que le correspondía a esa persona ese día y el permiso que la justifica. Lo que Recursos Humanos revisa deja de ser una planilla y pasa a ser una lista de excepciones.
Para quién
- Recursos Humanos
- Cierra el mes con las excepciones resueltas y el respaldo de cada una.
- Jefaturas de unidad
- Autorizan permisos y ven la asistencia de su gente sin pedirla.
- Funcionarios
- Consultan sus marcas, su saldo de feriado legal y el estado de sus solicitudes.
- Administración municipal
- Ve la asistencia por dirección con indicadores de gestión comparables entre unidades.