Un municipio tiene 66 obligaciones de publicación permanente, la mayoría de actualización mensual, repartidas entre lo municipal, salud, educación y cementerio. Nadie las revisa una por una todos los meses. Cuando el Consejo para la Transparencia fiscaliza, las brechas llevan meses ahí, y quien responde es el jefe de servicio: las especificaciones técnicas de una compra reciente lo escriben con todas sus letras —sanciones de hasta el 50% de la remuneración mensual—.
Sereno convierte esa revisión en un proceso diario y automático. Su entrada es el sitio público, así que no hay integración, ni migración, ni nada que instalar en el municipio: lee lo mismo que va a leer el fiscalizador, y lo lee todos los días.
Para quién
- Encargado de Transparencia
- Escanea, ve qué falta y en qué orden conviene corregirlo, y responde las solicitudes dentro del plazo.
- Informática municipal
- Administra usuarios, reglas, excepciones y feriados sin llamar al proveedor.
- Dirección Jurídica y Control Interno
- Revisan el cumplimiento y la bitácora, sin poder modificar el catálogo.
- Alcaldía y direcciones
- Ven el puntaje proyectado y lo que está por vencer, en una pantalla.